PARAUTA (Malaga)

 



PARAUTA

Parauta es un municipio situado en el oeste de la provincia de Málaga dentro de la Comunidad de Andalucía, en el Valle del Genal, siendo una de las poblaciones que conforman la comarca de la Serranía de Ronda. Una gran parte del municipio se encuentra dentro del parque natural de la Sierra de Las Nieves, donde destaca la encina del Vallecillo, de más de tres metros de diámetro, que se refleja en el escudo de Parauta, que se encuentra recogida en el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de la Junta de Andalucía.​ Además, en Parauta se encuentra el nacimiento del río Verde, en un entorno muy apreciado por los excursionistas.​ Se encuentran en Parauta las cumbres de Sierra de Las Nieves del pico Alcojada o Alcojona y el pico Abanto y, en sus inmediaciones, el ejemplar notable del pinsapo del Puntal de La Mesa, ejemplar también recogido en el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de la Junta de Andalucía y el Monumento Natural del Pinsapo de Las Escaleretas. Dentro del parque natural Sierra de Las Nieves se puede recorrer el sendero circular señalizado de Conejeras que discurre por el encinar de La Nava, uno de los mejor conservados del parque natural.
En el entorno del pueblo, el paisaje ofrece un fuerte contraste entre los grises cerros en los que la rocas se asoman bajo un escaso manto vegetal, y las colinas cubiertas de pinos, castaños, encinares y olivos que se abren al Valle del Genal.



Parauta tiene un espectacular entorno natural que lo convierten en único para lograr descansar y conectar con la naturaleza. Tiene varias rutas de senderismo que permiten adentrarse en parajes de gran belleza como la subida al pico Torrecilla o el sendero hacia el Pinsapo de las Escaleretas, declarado monumento natural.
En su territorio se puede contemplar los bosques de castaños propios del Valle del Genal así como destacados pinsapares como el Pinsapar de La Nava y uno de los encinares mejor conservados de la Sierra de las Nieves en el Paraje de las Conejeras. También es una zona propicia para el avistamiento de aves y el estudio de mariposas e insectos. En el entorno del municipio hay varios lugares de interés para visitar:
- Bosque de Castaños: Se encuentra situado en la parte alta del Valle del Genal. Las plantaciones de castaños son un recurso natural explotado desde la época de los romanos. Siempre es un placer adentrarse dando un paseo en este bosque pero alcanza su máximo esplendor a finales de otoño y principios de invierno. Es entonces cuando el visitante quedará maravillado con la paleta de colores rojos, pardos y amarillos. Un auténtico espectáculo para la vista.


-Cerros Abanto y Alcojona: El Cerro Abanto tiene una altitud de 1.508 metros. Está formado por rocas peridotitas de origen magmático que le dan un color rojizo. Contrasta con el blanco de la piedra caliza del Cerro Alcojona. Sus laderas presentan pinares en regeneración tras el incendió que lo afectó en 1.991. El pico Alcojona con 1.501 metros está entre las cimas más conocidas de la Sierra de las Nieves. Desde su cumbre se pueden disfrutar de las maravillosas vistas de los pinsapares, la Sierra de Grazalema, el Macizo de Líbar, Jarastepar, la Cancha Almola, parte del Valle del Genal, Ronda, Olvera, el cerro Alcalzaba, el Abanto, el pico Torrecilla o la Costa del Sol.


-Paraje y Fuente de Conejeras: El Paraje de las Conejeras es uno de los de mayor diversidad biológica de la provincia de Málaga. Tiene un maravilloso encinar muy bien conservado, entre los que también se puede encontrar algún pinsapo, además de torviscos, jaras, coscojas, labiérnagos, madroños y quejigos.
Un entorno propicio para conocer mariposas diurnas y nocturnas, libélulas y todo tipo de insectos y reptiles. De la misma manera, es un lugar privilegiado, para la observación de aves como el pinzón, el petirrojo o el carbonero, el estremecedor aviso del azor, el águila calzada o la culebrera. También habitan este lugar mamíferos como la gineta y el gato montés. La Fuente abrevadero que se ubica en el paraje natural de las Conejeras al que se accede desde la carretera que une San Pedro y Ronda. La fuente está recientemente restaurada y se sitúa en el sendero que forma parte de la Puerta Verde que une las localidades de Ronda y Marbella.



-Pinsapo de las Escaleretas: Este tiene una edad aproximada de entre 350 y 500 años convirtiéndose en uno de los seres vivos más longevos de la Sierra de las Nieves.
Es un árbol de dimensiones espectaculares con sus 5.10 metros de diámetro en su base y unos 26 metros de altura que logran crear una sombra de unos 200 metros cuadrados. El nombre de Las Escaleretas le viene dado por estar anclado en un paraje donde las rocas calizas están dispuestas en lajas a modo de escalones. Fue declarado en 2001 monumento natural de Andalucía por la Junta de Andalucía.
El acceso más fácil es desde la carretera de Ronda a San Pedro Alcántara por la pista que conduce a la zona de Los Quejigales. Un kilómetro antes sale a la derecha la pista forestal que conduce hacia Istán y Tolox y a unos 2 km se indica a la derecha el camino hacia el pinsapo de Las Escaleretas, cuya parte final solo es accesible caminando.


Parauta es un municipio de origen morisco que ha quedado reflejado en el sinuoso trazado de sus calles empedradas aunque con incorporaciones de indudable interés, como el arco de la calle Altillo o la iglesia de la Purísima Concepción, del siglo XVI. En su trazado urbano puede observarse un admirable ejemplo, de adaptación a las dificultades naturales del terreno en que se asienta. Paseando por las calles observaremos que el empedrado está presente en muchas de ellas y las casas son de una sola planta con muros de mampostería encalada y ventanas con herrajes. En el pueblo, además, encontraremos dos plazas y tres fuentes.
Salvo excepciones, en los pequeños pueblos serranos no abundan las muestras arquitectónicas de primer orden, por lo que el paisaje adquiere un protagonismo casi absoluto, y dentro de ese paisaje cabe citar también el urbano, preservado de influencias ajenas por las dificultosas comunicaciones de estas localidades, abiertas realmente al exterior a partir de mediados del siglo XX.
En el caso de Parauta, su entramado urbano es netamente morisco y sus calles presentan una irregularidad absoluta, con la particularidad de que en las fachadas de algunas de sus casas puede observarse que el enjalbegado se aplica directamente, sin haber sido previamente enfoscadas, con lo que ofrecen un espontáneo aire de rusticidad que no pasa desapercibido. En el pueblo pueden distinguirse dos barrios unidos por una plaza, y en la zona situada más al norte es donde se ubica la Iglesia de la Inmaculada Concepción.




El origen del nombre hay que situarlo en la época musulmana, época que también ha dejado como herencia el trazado sinuoso de sus calles.
En cuanto al nacimiento del municipio como tal, apenas si existe documentación al respecto. Pero hay un aspecto en el que coinciden la mayoría de los historiadores y es sobre el nacimiento del caudillo Omar ben Hafsún en el término. Éste era hijo de un noble visigodo y nació en una antigua alquería, llamada Torrichuela o Torrecilla (que en la actualidad pertenece al término de Pujerra). Hay que tener en cuenta que los muladíes descendían de los cristianos que habitaban la zona antes de la revolución musulmana. Los historiadores datan en el año 854 el nacimiento de Omar ben Hafsún, que pasó a la historia por encabezar una rebelión contra los notables cordobeses, arrastrando tras de sí a toda Andalucía. Este movimiento permitió el nacimiento del reino independiente del Califato de Córdoba, dominado por los Omeyas. El reinado de ben Hafsún duró hasta su muerte, acaecida en la fortaleza de Bobastro en el año 917, donde fue enterrado, ya convertido al catolicismo con el nombre de Samuel.
Tras la Guerra de Granada, los Reyes Católicos establecen que las poblaciones del Havaral (Jimera, Atajate, Alpandeire, Fa­raján, Júzcar, Cartajima, Parauta, Igualeja y Pujerra) sean de realengo. ​ ​La población del municipio mermó mucho tras la rebelión de los moriscos, siendo repoblado, al igual que en otros pueblos de la provincia, por cristianos viejos procedentes, en su mayoría, de Cádiz y Sevilla.
De 1870 a 1914, primero Matías Huelin y Guillermo Penrose Marck (cónsul inglés en Málaga) y después los Larios, extrajeron magnetita en la mina de El Robledal, situada entre Parauta e Igualeja. El mineral había sido identificado por los geólogos Orueta Aguirre, vinculado a los altos hornos de Marbrella, y José Macpherson como alternativa al extraído en la mina de El Peñoncillo de Ojén. ​ ​
En agosto de 1991 el parque natural Sierra de Las Nieves sufrió un importante incendio forestal, afectando a los terrenos de Parauta, Benahavís, Igualeja y Tolox. El incendio fue intencionado y afectó a más de 7000 ha en terrenos de Parauta. El 7 de agosto un helicóptero que participaba en la extinción del incendio, que había recogido al retén de Ronda, cayó sobre los terrenos forestales de Parauta, produciéndose cuatro heridos, la pérdida del aparato y un nuevo foco del incendio. Fue el incendio de mayor magnitud de la provincia de Málaga, superado después por el incendio forestal de Málaga en 2012.




Parauta no posee un inmenso patrimonio monumental pero la fisionomia y su entorno natural hacen de este un lugar magico para visitar en la provincia de Malaga. Un patrimonio que empezamos a descubrir en la entrada del pueblo, en una plazoleta junto al cementerio, donde podemos contemplar la Ermita del Señor que se usa desde el siglo XIX. Su forma arquitectónica, muy parecida a la qubba (sepulcro cubierto por una cúpula, muy común en el norte de África), hace pensar que su origen puede ser mucho más antiguo. La ermita, de planta cuadrangular, tiene cuatro metros de lado y está rematada por un tejado piramidal. La puerta está orientada al sur y enmarcada por un pequeño frontón cuadrado.
Esta edificación está muy vinculada a la fiesta denominada “El Niño del Huerto” que se celebra durante la Semana Santa. La imagen del Niño Jesús se traslada en un trono desde la iglesia parroquial hasta el interior de la ermita, donde aguarda la llegada de la Virgen del Rosario para dar lugar a las carreras de aproximación entre tronos. Con la tercera carrera se produce el emotivo momento del Encuentro y es entonces cuando ambas imágenes regresan juntas a la iglesia parroquial.




A pocos metros de la ermita, en la entrada del pueblo podemos visitar la Fuente de la Alqueria. Situada en una pequeña plazoleta presidida por un pinsapo, seña de identidad de la Sierra de las Nieves a la que también pertenece Parauta, nos da la bienvenida.
Su ubicación, a la entrada del municipio da una idea de su importancia antes de la llegada del agua corriente. Abastecía a la localidad su caudal fresco y claro. El nombre parece querer indicar la existencia en este lugar de alguna antigua alquería árabe a la que se denominaba Torrecilla, donde nació el Caudillo Omar-Ben-Hafsun en el año 854, pero como gran parte de la historia de Parauta aparece sumida en el misterio de lo ignorado. En todo caso, la fuente nos recuerda la significación de estos elementos en los pueblos antiguos. Desde el mirador que nos ofrece el caño de agua cubierto de un tejadillo podemos observar la imponencia de las sierras de Jarastepar y Oreganal, de Los Riscos y de la Cancha de Almola. El paisaje es recio y duro, pero eso le dota de una fuerza telúrica impresionante. La naturaleza, aquí, parece estar a una con el hombre, en un juego imbricado de relaciones centenarias.
Esta fuente es una de las más antiguas que se conservan en el municipio y tiene un solo pilón de aproximadamente un metro de anchura por uno y medio de fondo y con dos caños, y cubierta por una bóveda de ladrillos. Asociada a la fuente, existía un abrevadero que, además de saciar la sed del ganado, hacía las funciones de lavadero. Hoy no quedan restos de este abrevadero pero en su lugar encontramos un pinsapo de gran porte, regado por la misma fuente.



Entre la ermita y la fuente de la Alqueria podemos disfrutar un momento de unas vistas espectaculares del pueblo, de la serrania y del valle del Genal desde el Mirador de las Eras. La era es una plaza, usada antiguamente para hacer la trilla (trillado del trigo u otros cereales), tras la siega o cosecha y donde se separaba el grano de la paja. Las era además de para ese menester, en los pueblos se les daba diversas utilidades como la celebración de fiestas o bailes dada sus dimensiones. Esta era del pueblo de Parauta, ha sido convertida en un bonito mirador.


Desde el mirador descendemos por la empinada calle Diego Lopez donde al final de la misma nos lleva al Barrio de Abajo de Parauta donde vamos a contemplar y visitar la iglesia de la Purisima Concepcion ademas de pasear por sus estrechas y empedradas calles. El nombre de Parauta proviene del topónimo árabe Hisn Autha. En sus dominios probablemente hubo un castillo o torre defensiva, como era habitual en estos pueblos que fueron lugares estratégicos de la conquista árabe. En el llamado Barrio Bajo se puede apreciar el peculiar trazado de calles árabes, callejuelas estrechas y empedradas con casas encaladas y las flores en puertas y ventanas.
El pasado morisco ha dejado como herencia un entramado de calles donde se entreveran la piedra y la blancura de la cal. Es en este casco histórico donde podemos descubrir aún el halo que dejó tras de sí el paso de Al Ándalus. Zona en la que hace siglos desarrollaban su vida cotidiana los últimos habitantes de ascendencia árabe. calles estrechas, sinuosas por donde merece la pena transitar sin rumbo fijo.






Tras la conquista de Ronda en 1485 se ordenó la construcción de iglesias en los pueblos de la Serranía de Ronda. De esta manera, localidades como Parauta, tuvieron sus iglesias por primera vez a principios del siglo XVI.
La Iglesia de la Inmaculada Concepción tiene una planta en forma de cruz latina con cubierta de madera en la parte del crucero. La torre es de sección cuadrada y está construida en piedra y ladrillos, característicos del estilo mudéjar, aunque hoy la encontramos revestida y pintada de blanco. En la parte superior se encuentra el cuerpo de campanas cubierto con un tejado a cuatro aguas.
Dentro del templo se conserva una Dolorosa del siglo XVIII y una talla en madera policromada de San Pascual Bailón, copia de un original de Pedro de Mena, de la Catedral de Málaga. Igualmente está presente la imagen de la Virgen del Rosario, patrona de Parauta.



En la plaza junto con otros rincones de Parauta podemos disfrutar de diferentes esculturas realizadas en madera del artista Ricardo Davila, un escultor gallego afincado en la zona.


Continuamos nuestro paso por el pueblo dirigiendonos por la calle Iglesia hasta que llegamos a la Plaza de la Constitucion. En nuestro caminar seguimos disfrutando de las calles empedradas y estrechas de casas encaladas donde nos llama la atencion las sillas colgadas de las paredes de estas. Las calles de Parauta estan llenas de sillas de anea, unos muebles que siguen siendo habituales en muchas casas de la zona. Ahora, tras realizarse una decoración especial para la feria de la localidad, las sillas han pasado a formar parte de la decoración del municipio, pudiendo encontrar un centenar de ellas en diferentes puntos. Muchas de ellas se encuentran colgadas de las paredes del municipio, y hasta algunas se pueden encontrar en las farolas. Eso sí, antes de ser colocadas han sido pintadas con diferentes colores para aportar un contraste sobre el blanco de las paredes y con los colores que aportan las flores.




La riqueza medioambiental y paisajística de Parauta es indudable. A esto hay que sumar el encanto de su casco urbano, de clara fisonomía morisca, con calles estrechas e intrincadas que guardan desde hace siglos joyas como el arco de la calle Altillo, antiguo vestigio histórico que en 2016 cumplió 500 años.
Según ha explicado Blas Becerra, vecino de Parauta y gran conocedor de la historia de la localidad, la mayoría de los estudios coinciden en que el arco de la calle Altillo fue construido en 1516, durante la época morisca. Este arco forma parte del grupo de los denominados “de entibado”, casi plano, y su función principal es la de sostener dos edificios, un antiguo horno ya en desuso y un inmueble que sirvió de almacén hasta mediados del pasado siglo. Los arcos de entibado fueron elementos arquitectónicos muy habituales durante el periodo morisco aunque, posteriormente, también fueron muy utilizados en cuevas o minas para evitar el derrumbe de las paredes.
Becerra ha indicado que el arco de la calle Altillo de Parauta fue construido con ladrillos macizos típicos de la zona, de 20 x 10 centímetros, unidos entre sí con una argamasa que se elaboraba con cal y arena mezcladas con agua. El arco goza de un buen estado de conservación pese a sus cinco siglos de historia, aunque ha sido necesario rehabilitar levemente alguno de sus puntos a causa del lógico deterioro producido por el tiempo y la erosión.
Se da la circunstancia de que el arco de la calle Altillo fue el punto de entrada al antiguo barrio rico de Parauta, conocido como el Barrio Alto. La actual Plaza de la Constitución, situada al lado de este elemento arquitectónico, servía entonces de línea divisoria entre dicho Barrio Alto y el Barrio Bajo, mucho más humilde.
Por último, Blas Becerra ha recordado que, pese a que se tiene constancia de que en los alrededores de Parauta existían varios asentamientos anteriores, el municipio tal y como lo conocemos hoy tiene su origen en la repoblación ordenada por los Reyes Católicos tras la conquista de Ronda y la huída de la zona de la mayoría de los moriscos y judíos, que temían una persecución religiosa. En gran parte, la repoblación en Parauta se produjo con la llegada de un gran número de cristianos venidos desde diversos puntos de la geografía española, hecho que el vecino ha podido corroborar a través del estudio, entre otros, de la procedencia de los apellidos de los parauteños.







El nombre de la Villa de Parauta proviene de “Hisns Autha”, nombre que no evoca a la antigua fortaleza que se asentaba en este lugar. No en vano “Hisns “ tiene su significado en la época árabe de castillo o recinto fortificado cuya principal función era dar protección al campesinado y su ganado en tiempos de guerra, así como el control y la vigilancia de los caminos.
De lo que fue no queda nada, ahora se trata de una manzana de casas donde antes encontrábamos la fortaleza, con sus estancias, cuadras y servicios como el horno comunitario. Junto con la manzana de casas encontramos un arco mudéjar.




Despues de pasear por las calles del Barrio Alto llegamos al inicio de una de las rutas de senderismo mas bonitas que se pueden realizar por la zona como es la del Bosque Encantado. El Bosque Encantado de Parauta, es un atractivo para el turismo en la Serranía de Ronda en el camino que va de Parauta a Cartajima. Allí, a lo largo de un kilómetro de recorrido con un desnivel accesible para todas las edades, el artista local, Diego Guerrero, ha creado diferentes personajes y estancias en los que los caminantes encontrarán duendes, casas, magos, fuentes de los deseos o hadas, entre otros. Unos personajes mágicos con las que las personas se van topando en el camino sin necesidad de salirse del mismo, por lo que es un recorrido muy divertido para familias con niños.
Además, cada mes de julio hay un sábado donde se realiza la fiesta del Bosque Encantado en el casco urbano de Parauta, donde se apaga en su totalidad y se queda iluminado por la luz de 3.000 velas colocadas en sus calles. Allí hadas, magos, encantadores, duendecillos traviesos o brujas -que según cuenta la leyenda habitan en el bosque que rodea este pequeño pueblo de la Serranía de Ronda- una vez al año cruzan la puerta que les permite acceder al mundo de los humanos y toman la localidad. Los vecinos y visitantes tienen que superar las pruebas que en diferentes rincones les proponen estos personajes mágicos para poder continuar su camino y completar el recorrido tras lo que obtienen un regalo. Pequeños y mayores se suman a la iniciativa que por una noche convierte a Parauta en un pueblo encantado.
Además, está previsto que se incorporen nuevos elementos y otros se transformen, con el objetivo de que sea un bosque vivo y se transforme con el paso del tiempo y las estaciones, pudiendo así mantener el atractivo a fin de que no sea motivo de una sola visita. Y es que este sendero cruza también por el castañar que se encuentra junto a la localidad, por lo que en otoño es la mejor época para recorrerlo.




Al inicio el camino justo donde existe un bonito mirador con vistas a Los Riscos podemos contemplar una de las muchas fuentes que se encuentran dentro del termino municipal de Parauta como es la Fuentezuela, la cual está adosada a un talud por debajo del camino. Presenta un frontón con remate triangular en el que aparece un ventanuco enrejado y ornamentado con ladrillo visto a través del cual se ve la surgencia. El agua sobrante ha sido canalizada para abastecer a la fuente de Abajo, donde se ubica al abrevadero. Las dos fuentes se localizan en la misma vaguada con una diferencia de cota de unos veinte metros, que se salva con una escalinata de poco más de cincuenta metros de longitud.



La Ruta del Bosque Encantado es un homenaje de Parauta a la leyenda de La Escalereta. ¿Y quién era Escalereta?. Pues se trataba de una mujer que tenía la misión de ser la guardiana de un portal mágico que comunica nuestro mundo con el de los seres asombrosos. Según cuenta la leyenda, algunas noches este portal se abre y puedes encontrar en el bosque hadas, duendes y magos que son los cuidadores de los cuatro elementos que hay en este bosque, agua, tierra, fuego y aire.
La característica configuración de casas blancas del municipio, en contraste con el verde del entorno, convierten esta zona en un auténtico remanso de paz. Pinsapos, pinos, encinares y castaños son algunas de las variedades de árboles que pueblan este bosque malagueño, por lo demás especialmente conocido por las fantásticas esculturas y tallas en madera que hacen de él un lugar hechizante.
Los troncos de algunos castaños y los recovecos más insondables del camino sirven de escenario de una particular representación de personajes. Hay duendes de colores, con sus casas en los troncos, hadas y gnomos a partes iguales, esculturas en madera noble estratégicamente colocadas sobre los árboles, recreaciones coloridas de la fauna local, como ranas, mariposas y zorros, entre ellos podrás ver algunos como el Barbudo de los Ojos Azules, Barba Azul, Barba Blanca o el Guardián del Bosque. Asimismo, encontrarás la Fuente de los Deseos, custodiada por una simpática ranita de color verde donde el caminante puede tentar a la suerte pidiendo lo que más quiere.







A medida que se recorre el sendero mágico, escoltado por los más excéntricos personajes de cuento, es posible deleitarse con las vistas privilegiadas del Valle del Genal. Algunos cerros pespuntando en el horizonte y el colorido manto de hojas en el suelo, dotan a la caminata de más encanto si cabe. Una de las mejores épocas del año para adentrarse en el camino es el otoño, si bien la primavera no se queda atrás en absoluto.
Al finalizar la ruta y de vuelta al pueblo de Parauta, es recomendable volver a pasear por su casco urbano, pues te encantará caminar por sus calles empedradas de trazado irregular y adaptado a la orografía. Aquí verás sus casas encaladas con un deslumbrante color blanco, donde tendrás ocasión de descubrir lugares mágicos como el Rincón del Beso y que podrás inmortalizar junto a tu pareja en una bella fotografía.








Paseando por las calles llegamos junto al camino público que conecta Parauta e Igualeja, actualmente señalizado y homologado como sendero de pequeño recorrido con la numeración, PR-A 226 donde se encuentra la Encina Vallecillo. Esta encina, situada en la parte más meridional de Parauta, es una de las más hermosas de la Serranía de Ronda. Sus dimensiones son espectaculares ya que supera los 20 metros de altura y los 3 metros de diámetro. El nombre del árbol procede de su primer propietario, que dejó escrito en su testamento que fuera protegido y nunca se cortasen sus ramas. En el aspecto cultural, forma parte de la iconografía del municipio ya que incluso en el escudo del Ayuntamiento de Parauta aparece la Encina Vallecillo como emblema principal. El gran perímetro de la base se debe a la presencia de las raíces descalzadas por la erosión sobre el pequeño talud donde crece este árbol. De la cruz parten cuatro ramas maestras que se elevan hasta los 17 metros de altura que sustentan una copa aparasolada.
Mención especial requiere su increíble edad, ya que se estima que esta encina puede superar los 400 años. Además, hace alrededor de medio siglo este árbol aparecía incluido en el mapa topográfico de España como un hito con el que se indicaba el inicio o el fin de un camino. Esta imponente encina tiene también la particularidad de que la mitad de sus gruesas ramas producen bellotas dulces mientras que en la otra mitad son amargas.


Dentro del barrio alto podemos contemplar otra de las muchas esculturas como es la de Omar Ben Hafsún creada por el reconocido artista y artesano Diego Guerrero que sea quizás la representación de uno de los personajes más destacados de la provincia de Málaga. Fue para unos el primer bandolero, para otros un libertador, y sin duda uno de los caudillos rebeldes más importantes de Al-Ándalus, que se reveló contra el poder de los emires de Córdoba entre los años 878 al 918.
Nació en el año 846/850 aproximadamente, en el actual municipio de Parauta. Pertenecía a una familia muladí (cristianos convertidos al islam) de origen hispano-godo que habitaban en la Serranía de Ronda.
Fue fugitivo, exiliado, caudillo e incluso Rey, musulmán y católico. Se refugió en Bobastro, se unió a otras partidas de rebeldes, huyo al norte de África y volvió para convertirse en el azote del imperio Omeya. Los dominios de Omar alcanzaron una extensión que coincidía con las actuales provincias de Málaga y Granada.


Otro de los rincones magicos que podemos visitar en Parauta lo podemos encontrar en el Barrio Alto, en la entrada al pueblo donde el viajero disfrutara de un impresionante mural en un lateral de una de las casas que refleja uno de los muchos oficios como fue el del esparto. Asimismo nos topamos con unas figuras de duendes que nos dan la bienvenida a este encantador pueblo malagueño.




Parauta, pueblo blanco de la Serrania de Ronda, ha sabido conservar su pasado morisco reflejado en su trazado urbano de calles estrechas y empinadas con casas de fachadas encaladas y rematadas por una cubierta de teja árabe, con el encanto de su privilegiada ubicacion natural que la han hecho ser un pueblo encantador, donde se mezclan las tradiciones con la magia y el arte.


GASTRONOMIA:

En Parauta, igual que en el resto de la comarca, la cocina viene determinada, en primer lugar, por los productos del terreno: carnes (de granja o caza), verduras, aceite, harina y vino; en segundo lugar, las estaciones del año condicionan las costumbres en el comer, no sólo por el clima, sino porque añaden platos propios de temporada, como las setas en otoño o las hierbas silvestres (tagarninas, hinojos, espárragos trigueros y collejas), en primavera.
Las verduras y hortalizas utilizadas en los platos de Parauta son las extraídas de los campos de cultivo y huertos particulares del pueblo. Esta es una localidad muy tradicional que conserva sus costumbres, tales como el arte en la extracción del aceite, que se realiza por medio de antiguos procedimientos artesanales.

En su gastronomía, cabe destacar:
Gazpacho: se prepara en frío a base de ajo, miga de pan, aceite, agua, vinagre, tomate y sal, con o sin pimiento y pepino.
Olla: especie de cocido a base de garbanzos, verduras y algo de morcilla, chorizo y trocitos de lomo.
Sopa hervida: elaborada a base de ajos, espárragos, pan, aceite y sal.
Y también encontramos: miel.
Sopa de tomate: se trata de una sopa caliente que se elabora con tomates, cebolla, ajo, pimiento, aceite y agua. Se elabora de la siguiente forma: se pone en una cazuela, con un poco de aceite, la cebolla cortada muy fina, los tomates pelados y troceados, el ajo y el pimiento. Se pone agua a hervir y se le añade el sofrito y pan troceado (emblandecido en agua con anterioridad). Se deja hervir y listo para servir. Este plato se puede acompañar con almejas, mejillones, trocitos de jamón o uvas moscatel.
Sus dulces y productos elaborados con castaña son también de excelente calidad.


FIESTAS:

Para encontrar un pueblo en fiestas te recomendamos visitar Parauta durante sus fiestas patronales en honor de la Virgen del Rosario, en el mes de agosto. En diciembre tienen también lugar la celebración de la otra patrona del municipio, la Inmaculada.

Y si quieres descubrir una fiesta declarada de Singularidad Turística Provincial no puedes perderte la Fiesta del Conejo, que se celebra cada año en el mes de noviembre. Con el conejo de caza como base, los vecinos preparan recetas y productos tradicionales de la zona. En esta fiesta participa también la panda de verdiales de Parauta, de estilo de los Montes.

Durante la Semana Santa, Parauta celebra la tradición del Niño del Huerto y la Quema del Judas. El Domingo de Resurrección los vecinos construyen un huerto en la plaza del pueblo con la imagen del Niño Jesús. Una procesión de la Virgen hasta el huerto y la quema del Judas pondrán fin a la Semana de Pasión.

ARTESANIA:

La tradición artesanal se mantiene en Parauta y goza de estimable fama. Destacar la actividad de la arriería a la que se dedica gran parte de los vecinos de Parauta. Sus trabajos artesanos son vendidos en Ronda y alrededores e incluso Marbella y Málaga precisan de ellos. También son muy populares las esteras elaboradas a mano.
Parauta, hasta no hace muchos años, abasteció de esparto a gran parte de la Serranía. Estos trabajos, además de ayudar a la economía del pueblo, extendieron su buena fama por todas partes.
El esparto, tan abundante en la Sierra del Oreganal, es utilizado crudo, para lo cual basta con secarlo al sol, o cocido. Parea cocerse, necesita estar en agua quince días y ser majado posteriormente con el machacandero. Tras este proceso, los ramales se vuelven flexibles y resistentes quedando listos para su trenzado.
En este trabajo participa toda la familia: los niños y ancianos haciendo soguillas y tonizas, las mujeres elaborando las pleitas y los hombres trasmallando y cosiendo esas pleitas hasta lograr la pieza convenida.
Hoy son los viejos de la localidad los que, en sus ratos de ocio, hacen ellos solos todo el proceso, como mero entretenimiento.
Los tipos de piezas que se fabricaban estaban destinados a servir de aperos para las bestias de tiro y carga, a faenas agrícolas o para uso doméstico de la familia. Así, se hacían: serones, aguaderas, frontiles, espuertas, esteras, soplillos, alpargatas, etc.


2 comentarios:

  1. Espectacular reportaje… mil gracias por hacer esto por mi pueblo…

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