NIJAR
Níjar es un municipio de la provincia de Almería dentro de la comunidad autónoma de Andalucía, que cuenta con poco mas de 30.000 habitantes distribuidos por los 25 nucleos de poblacion que lo componen siendo el cuarto municipio más poblado de la provincia por detrás de la misma capital, de Roquetas de Mar y de El Ejido. La localidad de Níjar se encuentra situada a una altitud de 356 metros y a unos 30 km de la capital de provincia, Almería siendo el municipio de Níjar el más extenso de Almería y el 38.º de España. En la comarca de Níjar se encuentra el parque natural de Cabo de Gata-Níjar, reconocido como Geoparque por la Unesco en 1999 y desde 2019 el casco histórico de Níjar forma parte de la asociación Los Pueblos Más Bonitos de España.
Integrado en la Comarca Metropolitana de Almería, el relieve del municipio se compone de tres valles principales (el Artal, el Hornillo y el del Campillo de Gata) y de tres cadenas montañosas (Sierra del Cabo de Gata, la Serrata y Sierra Alhamilla), alternándose en forma paralela. Buena parte del término municipal está incluido en el parque natural del Cabo de Gata-Níjar.
Níjar es el municipio de la provincia de Almería con un mayor número de playas y calas a lo largo de sus 63 kilómetros de costa. Las playas más conocidas y visitadas son las de San José, ensenada de Mónsul, Playa de los Genoveses, Playa de Las Negras, Cala de San Pedro y El Playazo de Rodalquilar. Además, dentro de la Demarcación Paisajística del Campo de Níjar se recoge el paisaje molinero del Barranco de Huebro, con acequias y molinos de agua para aprovechamiento de los escasos recursos hídricos de la zona, y el singular paisaje minero de Rodalquilar.
El topónimo es de origen controvertido. La zona es rica en topónimos árabes, pero este en concreto no resulta tan fácil de explicar desde esta lengua. En las fuentes árabes, aparecen citadas Nasar y Nasira, pero desde ellas no es fácil llegar hasta la forma actual del topónimo, donde, sin embargo, sí que parece reconocerse el sufijo mozárabe colectivo en ar. Aunque se encuentra en zona bastetana, la etimología propuesta por el botánico Gonzalo Mateo Sanz, que la hace proceder directamente del íbero ni̠-jar, (con el significado de 'escarpado con matorral' -jara-), es filológicamente imposible porque ignora las reglas de la evolución fonética que han sufrido la totalidad de los topónimos originados en la antigüedad; aparte de que la palabra "jara" no es íbera, su etimología árabe es muy bien conocida. Todavía no existe, por lo tanto, una explicación convincente sobre el origen del topónimo.
Enclavado en el litoral del sudeste almeriense, el municipio de Níjar es la superficie más extensa de toda su provincia. Compuesta por un total de 25 núcleos urbanos, en los que convive un espíritu de fuertes costumbres artesanales, evidenciado en la creación de telas y jarapas o en la alfarería, cuenta con un amplio patrimonio histórico/cultural y un paisaje muy singular y reconocible por propios y extraños.
Se tienen indicios de presencia humana en el municipio desde el periodo mesolítico, unos 10.000 años atrás, por las figuras pétreas encontradas en la zona de Los Escullos. Durante el periodo neolítico final, y en la Edad del Cobre, tienen lugar asentamientos colectivos, como los del que podrían encuadrarse dentro de la cultura de Los Millares, así como los de la Edad del Bronce estarían vinculados a la de El Argar. En la pedanía de El Barranquete se encuentra una necrópolis de la Edad de Cobre del poblado calcolítico del Tarajal con 11 enterramientos en tholos excavados similares a los de Los Millares. Destacan también los hallazgos de la ocupación calcolítica del Barranco del Huebro. Las primeras investigaciones arqueológicas se inician en el siglo XIX con los trabajos de Luis Siret y documentaciones de Georg Leisner en 1943 en las necrópolis de Las Peñicas y El Tejar.
Debido a la condición de puerto mediterráneo de la zona del Cabo de Gata, los fenicios, en torno a los siglos VIII y VI a. C., también estuvieron presentes en el actual municipio.
En el periodo cartaginés podría haberse construido un templo en honor a una deidad. En la Ora Marítima de Avieno parece hacerse referencia a un templo en honor a Afrodita, que estaría en el Cerro de la Testa, en el lugar geográfico del Cabo de Gata.
De la época de la Hispania Romana es posible encontrar restos abundantes, tales como construcciones hidráulicas, restos de calzadas, o enterramientos. En las primeras etapas de la dominación romana, los intereses principales en Níjar las canteras de piedras volcánicas, minas de alumbre, las salinas y la pesca. De esta época datan los hallazgos subacuáticos de la zona así como en los asentamientos que han perdurado a lo largo del tiempo siendo habitados durante diferentes etapas históricas. Durante el imperio bizantino, cuando Bizancio gobernaba desde la próxima ciudad de Carthago Spartaria, la zona sufrió invasiones, algunas desde el norte de África (mauros).
Durante la Edad Media, Níjar queda al margen de las poblaciones y rutas comerciales de mayor importancia de al-Ándalus como Pechina. De esta época datan numerosos aljibes y pozos para el aprovechamiento de la escasa pluviometría o acuíferos superficiales y queda constancia de la producción de esparto. Sin embargo, en el tramo litoral se levantan las primeras torres y fortificaciones de vigilancia y defensivas. En el contexto de la Guerra de Granada en 1489 se toma el vasto territorio de Níjar dentro de una campaña militar y diplomática de los Reyes Católicos junto a Cid Hiaya contra Muley El Zagal para la toma de Almería, Baza y Guadix.
Durante el siglo XVI no se repoblaría el territorio debido a las revueltas y expulsión de los moriscos y la inseguridad para la población que representaban las amenazas de los piratas berberiscos pese al refuerzo de algunas fortificaciones bajo el reinado de Felipe II. De esta época data la explotación de las minas de Rodalquilar de las que se obtenía alumbre para la industria textil. Eran propiedad del Obispado de Almería y para la defensa costera de la explotación, cerrada en 1592, se edificó la Torre de los Alumbres. Los ataques de piratas turcos fueron frecuentes en el siglo XVII y Níjar permanecerá aislado y prácticamente despoblado hasta el siglo XVIII. Con la pérdida de Orán se intensifica la fortificación de la costa de Níjar por ser la más expuesta.
Con el «Reglamento de Defensa de la Costa» promulgada por Carlos III, se levantan castillos y zonas de defensa que permiten el asentamiento de núcleos de población que se dedican principalmente al pastoreo y trashumancia, al cultivo de secano, del esparto y de la barilla para la producción de sosa. En 1658 un terremoto afecta de gravedad al Castillo de San Pedro de Níjar, cuya reparación corre a cargo de Baltasar de Almansa y León, acto que en el siglo XVIII daría lugar a la creación del Vizcondado del Castillo de Almansa. Del siglo XVI al XVIII datan diversas Cédulas Reales para la explotación minera en el Obispado de Almería de diversas sustancias minerales pero que no llegaron a tener la importancia previa del alumbre ni la posterior del siglo XIX. A finales del siglo XVIII se crea el Marquesado de Campo Hermoso.
En 1850 se inaugura la Presa de Isabel II, la mayor en su tiempo de todo el sur peninsular. Su uso era el regadío y se cerraba sobre la rambla del Carrizalejo, pero para 1880 está colmatada y queda sin uso.
Es precisamente durante la segunda mitad del siglo XIX cuando se produce primer periodo de esplendor de Níjar por el desarrollo y auge de la minería en la Sierra de Cabo de Gata gracias a los buenos precios del plomo en el mercado internacional y el bajo coste de extracción por el acceso al mineral en filones superficiales. En 1868 las principales minas de plomo y plata de la sierra son Borrico Pesado, La Velasco, Sebastopol, Descuido y Respingo. En 1875 se produce el punto álgido de la minería de Níjar en las minas Santa Bárbara y en las minas de calamina. En la Santa Bárbara se explota un riquísimo filón de carbonato y sulfuro de plomo argentífero que se embarca por San José y se explotará durante décadas. Se construyeron las instalaciones metalúrgicas de Alemanes Nuevos, Rincón de Martos y Santa Bárbara. Las minas Virgen del Rosario, San Felipe y Burra de Balaam eran las de mayor producción de calamima de la provincia de Almería. En 1880 se comienzan a explotar las minas de Rodalquilar para la extracción de galena. En 1883 se descubre oro en la mina de Las Niñas lo que despertó gran interés en los inversores pero se encontraba diseminado el cuarzo, por lo que se exportaba desde las fundiciones de Murcia a Amberes donde sí contaban con la tecnología para su tratamiento. En esta época y durante las décadas siguientes se explotan las minas de Laizquez, María Josefa, Ronda y el Resto, Consulta y Abellán. De 1894 a 1931 funciona el ferrocarril de Lucainena de las Torres a Agua Amarga para la descarga del mineral de hierro.
En 1931 se logra el éxito de la obtención de oro a pie de mina en la minas de Rodalquilar mediante el método de cianuración del oro. Las diferentes minas serían explotadas por empresas mixtas de capital español e inglés y alemán. Se introduce la electrificación y se opera con martillos neumáticos y se sustituye el transporte a lomos de bestias por el transporte en camión. Se construyeron las plantas de procesamiento Dorr. Tras la Guerra Civil, el Estado nacionaliza las minas y en 1943 las explota mediante el Instituto Nacional de Industria.
El Instituto Nacional de Colonización crea los poblados de colonización de Campohermoso de 88 viviendas y Puebloblanco de 38 viviendas en 1958 y San Isidro de 70 viviendas y Atochares de 41 viviendas en 1959. Siguiendo el mismo tipo de planificación urbanística de todos los proyectos de colonización agraria se levantaron numerosas casas blancas de parcela, la iglesia, la escuela, las casas de maestros y el edificio administrativo. Las viviendas se construyen con tanto espacio para viviendas como para dependencias agrícolas, en dos plantas, con granero y pajar. Estos pueblos eran ejemplares en cuanto a su urbanismo, de trazado racional y buscando la socialización de los colonos. Se aplicaban soluciones arquitectónicas de vanguardia de la época y se diseñaban para la autosuficiencia. Los colonos reciben tierras que destinan a cultivos tradicionales o pastos.
En 1956 se pone en funcionamiento el conjunto de instalaciones de la Planta Denver, inaugurada por Francisco Franco, que procesaron el 70 % del total del oro de las minas de Rodalquilar. La explotación del oro cesa por la caída de precios del mismo en el mercado internacional y el agotamiento de los filones rentables.
Los trabajos del IRYDA en el poblado de colonización de El Parador de las Hortichuelas dan lugar a que a partir de 1961 se implantaran de forma general también en Níjar los enarenados bajo invernadero e innovaciones como el sistema de riego por goteo dando lugar a la actual época de prosperidad de Níjar gracias a la agricultura intensiva. Era la época del milagro económico español (1959-1973).
Níjar, la tierra blanca, emerge de las faldas de Sierra Alhamilla a medio camino entre el Desierto de Tabernas y la costa mediterránea. Sus calles son un colorista laberinto, pintado de blanco y flores, coronado por una peculiar iglesia de estilo mudéjar: la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, presente en el pueblo desde el siglo XVI y decorada con un interesante artesonado mudéjar.
Los barrios donde mejor se aprecian los orígenes árabes son los de la Atalaya y el Portillo. Cuestas infinitas, macetas colgantes, terrazas al sol y resguardados zaguanes configuran la distribución de sus calles con su típico orden y desorden. Pero sin duda, lo más conocido de Níjar son las jarapas las cuales protagonizan el legado artesanal del pueblo junto con la alfarería y el esparto. Colorista y alegre la cultura artesanal de Níjar es una de sus principales fuentes económicas. El que visite este pueblo no podrá escapar a la tentación de los souvenirs.
A pesar de que el nucleo urbano de Nijar no esta dentro del area de proteccion del Parque Natural y por tanto pudiera parecer menos atractivo que la poblaciones asentadas en el litoral, Nijar merece la pena ser visitado por muchas razones, entre otras porque ha sabido conservar la tradicion de las casas blancas y ha mentenido los vestigios de la herencia arabe.
En general se puede hablar de una construcción tradicional preparada para el calor, de apariencia norteafricana, con sencillos volúmenes y pocos huecos al exterior. Cubierta plana y redondeada para la recogida de agua de lluvia y humildad en los materiales y métodos constructivos. Las paredes se hacían con una mezcla de cal y arena, más dura que el cemento, que servía de argamasa para la piedra que conformaba el muro. El encalado blanco como sistema de refracción del calor para el exterior y aséptico desinfectante en el interior por efecto de la cal se combina con los distintos tonos de ocre claro con los que se pintan cornisas y dinteles.
Los suelos y terrados se pintan de negro o con una “aguada” de cemento. Las típicas canaleras, de barro cocido o de cerámica vítrea y las rejas de sencilla forja completan el aspecto exterior. El interior de la vivienda tradicional muestra curiosas y decorativas soluciones: grandes y gruesos arcos, basales empotrados en el muro con cantareras, techumbres de vigas (alfajías) de madera que sujetan una armadura de cañizo y tierra. Hornacinas, hogares y rincones redondeados por la cal, con suelos de cemento o, a lo sumo, enlosados en barro. Con poca variación, el modelo de casa rural se ha mantenido ya entrado el siglo XX en la villa. La vivienda urbana posterior al siglo XVI en la villa es más lujosa, con artesonados de tablazón y suelos decorados, patios interiores y otros elementos.
La construcción y reforma actual en la comarca se divide entre la preservación de la estética tradicional, con respeto al entorno y conciencia adquirida de la riqueza paisajística que aún se conserva y los nuevos conceptos, más o menos afortunados.
En nuestro reportaje nos vamos a centrar en el patrimonio que esconde el propio pueblo de Nijar que se encuentra dividido en dos zonas delimitadas por la gran arteria principal del pueblo como es la Avenida de Federico Garcia Lorca. Dichas zonas son el Casco Antiguo y el Barrio Alfarero que vamos a detallar a continuacion.
El paseo por el casco antiguo lo iniciamos en la Plaza de la Glorieta donde se ubican los edificios del Ayuntamiento de Nijar y la iglesia de Santa Maria de la Anunciacion. Es esta plaza y sus alrededores es lo más bonito de Níjar, la parte que aún mantiene sus pequeñas calles retorcidas llenas de recovecos y casas encaladas de construcción popular con las esquinas redondeadas de tanta cal sobre cal, y donde pueden verse todavía tiendas antiguas. De estructura rectangular y completamente arbolada es el centro nuralgico de la vida social del casco antiguo del pueblo.
El Ayuntamiento es un edificio situado en esquina frente a la Iglesia de Santa María de la Anunciación. Posee dos plantas de altura, semisótano y cubierta
plana. La planta baja está elevada sobre el nivel de la plaza, creando un nivel de semisótano con acceso a la
calle Carrera. El basamento y las esquinas del edificio son de sillares de piedra caliza. Destaca de la fachada
principal la decoración en piedra caliza, que se compone de molduras que recercan los cinco vanos de
huecos con arcos rebajados. Una moldura recorre a la altura del forjado de planta primera todo el perímetro
de las fachada, con mayor vuelo en ménsulas, formalizando un balcón corrido sobre la puerta principal del
edificio. Se corona la fachada con una moldura de mayor tamaño a la altura del pretil de la cubierta. Hacia la
calle Carrera, se ha realizado una ampliación del edificio en cubierta, con huecos en forma de ojo de buey. El
interior de la construcción ha sido reformado recientemente y se organiza su distribución alrededor de un
patio interior cubierto con escaleras. Allí se localizan las estancias destinadas a las oficinas municipales,
mientras que algunos departamentos están ubicados en un edificio cercano.
La relativa proximidad al mar hizo que Nijar se viera en peligro de ser atacada por los piratas norteafricanos, que acudían en busca de botín y esclavos. Para evitar daños a la población los reyes de España y autoridades del Reino de Granada construyeron torres vigía y fortificaciones costeras. También en el núcleo de población de Níjar durante el Reino de Granada III o cristiano fue levantada la iglesia-fortaleza para proteger a la población entre sus muros.
La iglesia Parroquial está dedicada a Santa María de la Anunciación siendo mandada construir por el obispo Antonio Corrionero en el siglo XVI. Su torre es de tiempos del reinado de Carlos I, aunque también tiene elementos construidos durante el Siglo XVIII.
Se trata de un templo de poderosos muros de sillares de piedra, por ejemplo en la fachada, en otros lugares son de mampostería de grandes piedras irregulares. La Portada es muy sobria, un vano adintelado decorado por poco más que una ancha moldura saliente coronada por una pequeña cornisa. En la parte superior de esta fachada aparece una copia del escudo del obispo Corrionero, ya que el original se desplomó en 2008 debido a un terremoto.
La Torre es una poderosa obra levantada durante el Reino de Granada III o cristiano, de tiempos de Carlos I de España y V de Alemania que en la actualidad conserva los matacanes que suelen sostener los merlones y almenas. El tejado curvo, en forma de pagoda granatense, procede de la etapa de dominación musulmana, tiene dos finalidades prácticas, romper los fuertes vientos que se llevan las tejas, y en los sitios fríos evita que haya avalanchas de nieve.
El interior de la iglesia es de estilo Mudéjar Granadino de tipo 6, es decir, de tres naves más capilla mayor, aunque una de las naves laterales está incompleta porque la torre la parte en dos tramos. La naves están separadas por arcos de medio punto con reminiscencias medievales sustentados en pilares octogonales. Las cubiertas consisten en armaduras mudéjares, la central es de par y nudillo con tirantes pareadas y con cuadrales en los ángulos para evitar que los empujes de las vigas llamadas pares desplomen los muros. En ellas trabajaron artistas musulmanes y cristianos, demostración del respeto y valoración almerienses y españoles por la cultura hispanomusulmana. La cubierta de la capilla mayor sigue la misma línea de la de la nave central. Las de las naves laterales son muy sencillas. Sus muros estuvieron decorados con pinturas, parte de las cuales han aparecido recientemente.
Contuvo una espléndida colección de obras de arte de la Escuela Granadina, pero en la guerra civil fueron destruidas por intolerantes cristianófobos, aunque alguna pieza se salvó gracias a que algunos vecinos evitaron su destrucción. Que nunca se repita un periodo de odio y enfrentamientos como el de aquellos años. El retablo mayor en una obra posterior a la guerra civil y consta de un sotabanco, un primer cuerpo con tres calles verticales separadas por semicolumnas corintias y un segundo cuerpo de una sola calle. En imaginería encontramos una Inmaculada del siglo XVIII del tipo de las de Alonso Cano, el "Miguel Ángel granadino", una imagen de San José del siglo XVIII de la Escuela Granadina también. También se salvó una pequeña parte de la colección de orfebrería que poseía antes de la guerra civil.
El casco histórico de Níjar y sus barrios del Portillo y Atalaya son un laberinto de calles empedradas, casas blancas y puertas coloridas. Pasear por estas calles es sumergirse en una atmósfera de encanto y tranquilidad. La influencia árabe es evidente en la arquitectura y el diseño urbano, con rincones pintorescos en cada vuelta. Este entorno ofrece una experiencia auténtica de la vida en un pueblo andaluz, con su ritmo pausado y su armonía con el entorno natural. Explorar estos barrios es una oportunidad para capturar la esencia de Níjar, con sus fachadas adornadas con flores y sus vistas panorámicas del paisaje circundante. Dentro de dicho casco historico ademas de la anterior plaza podemos disfrutar tambien de la Plaza del Granero donde se ubica la Casa de los Artesanos o la Plaza del Mercado, escenario de los antiguos trueques, construida donde antiguamente se ubicaba una balsa y donde podemos visitar la Casa del Agua que estan unidas por la calle Colon. Níjar supera los tópicos expresados en obras literarias, basadas en realidades ficticias distintas a la verdadera imagen que el pueblo proyecta. El Museo de la Memoria del Agua incide mediante medios audiovisuales e interactivos y paneles en la importancia del agua, para así comprender la singularidad de su gestión a lo largo del tiempo en una zona árida como ésta, que cobija uno de los geoparques naturales más sorprendentes: Cabo de Gata-Níjar. En la Plaza del Mercado podemos ver varios Olmos de gran tamaño, debido a que sus raíces beben de la misma acequia subterránea que surte la fuente de tres caños que podemos ver en una de sus esquinas.
En un extremo de la plaza del Mercado nos encontramos con la calle Portillo donde descubrimos un precioso rincon presidido por un arco que fue la antigua entrada al recinto amurallado de Nijar y que actualmente da nombre a este barrio. En este lugar encontraremos la Casa Museo del Portillo, que suele hacer exposiciones de artistas locales. Estructurada en un edificio de dos plantas, su interior está distribuido en ocho espacios donde artistas y artesanos locales han colgado sus creaciones que han convertido a este espacio multidisciplinar en todo un escaparate de la comarca nijareña.
Salimos de la plaza del Mercado atravesando el arco del Portillo, giramos a la derecha y ascendemos por la calle San Antón para adentrarnos en el Barrio del Portillo que es una prueba del paso de los musulmanes, con sus calles, sus casas encaladas. También te gustarán las fachadas decoradas por macetas con flores que le otorgan un colorido muy llamativo. Conforme subimos llegamos al Barrio de la Atalaya, donde las casas del centro dejan paso a pequeñas casitas de clases más humildes. Destacan los minúsculos huecos de los ventanucos, las portezuelas en los bajos donde quedaban los corrales, el cubismo de su arquitectura, los terrados de launa, el encalado de sus fachadas, el escalonamiento de sus cuerpos y sus empinadas callejuelas. Son, sin duda, el ejemplo más genuino de la arquitectura popular almeriense, que se repite en los barrios altos de todos los pueblos del litoral. Por alguna callejuela de las que suben al Cerro de la Atalaya, llegamos hasta el antiguo castillo y observamos una panorámica general del pueblo, sus huertas y todo el Campo de Níjar, con su hábitat disperso de los numerosos cortijos de las inmediaciones.
La Atalaya de Níjar es una pequeña edificación de tipo fortaleza o castillo roquero, datada de 1574, y se trata del único elemento emergente de la antigua fortaleza árabe. Probablemente ha tenido sucesivas reedificaciones y restauraciones por el deterioro sufrido por el abandono o por el efecto de los numerosos terremotos catastroficos registrados en la zona desde su construccion. Algunos fragmentos de las murallas son visibles alrededor de la torre y que se cree que fueron construidos para defenderse de las incursiones de corsarios y bereberes. La torre está construida en mampostería, y tiene planta circular con la base más ancha que la parte superior. Además, cuenta con dos ventanas a las que era imposible tener acceso desde el exterior y sí con una escala desde el interior, que era retirada cuando entraban los guardas por medidas de seguridad.
A mediados del siglo XVIII se integra en el sistema de Defensa de la Costa del Reino de Granada, organizado durante el reinado de Carlos III. En la villa de Nijar se ubicaba una Compañia de Milicia urbana, que debia atender las señales de rebato que corrian por las torres de la costa, para avisar al destacamento de la Alcazaba de almeria y a la Compañia de Nijar.
Las torres, por su presencia y fuerza iconica, siempre han tenido un importante papel simbolico. mas alla del papel heraldico y de servir de simbolo al municipio de Nijar, su significado contemporaneo alude a la actitud vigilante de una sociedad comprometida con su territorio y su futuro.
Una vez visitada la Atalaya nos dirigimos de nuevo hacia la Plaza de la Glorieta para descender por la calle Carrera que nos llevara a otro de los rincones mas historicos y emblematicos de Nijar como es el Barrio de los Alfareros. Aquí predominan casas amplias de dos y tres alturas, con elaborados enrejados y numerosas balconadas, con tipologías historicistas características de la segunda mitad del XIX y principios del XX. En el exterior grandes huecos simétricos enmarcados con molduras y cubiertos con el característico arco segmentado. Estas molduras, plintos, aleros y cornisas, adquieren en Níjar una variedad y riqueza destacable, compitiendo las diversas fachadas en ornamentación y originalidad.
Durante todo el recorrido hemos estado viendo la arquitectura popular en sus variadas representaciones, pero Níjar reúne otras tipologías y elementos constructivos. En primer lugar recorriendo la calle de las Eras, eje del barrio tradicional de artesanos, braceros asociados a la artesanía y pequeños propietarios, con casas sencillas y funcionales sin ornamentaciones destacables, pero de bella factura debido a su estética de conjunto, al blanco de la cal y la suma de pequeños detalles estéticos, como la ornamentación con plantas, la pintura de las puertas y ventanas y alguna yeseria. Pero, sobre todo, destaca la bulliciosa y larga calle principal repleta de tiendas y talleres artesanales que sacan el producto a la calle, de muchos otros pequeños comercios de trato familiar y vecinal, que en Níjar aun perduran sobreviviendo a los supermercados impersonales de nueva factura.
El pueblo fue reconocido por esta producción artesanal, la cual sin duda influyó en la cultura de la región, ya que las calles y sus casas se adornan con vasijas dibujadas, los nombres de las calles también van acompañados de motivos, y esto en cada rincón de los pueblos de Cabo de Gata . A pesar de que quedan tres o cuatro talleres, frente a los 40 del siglo pasado, la tradición sigue viva y contribuye innegablemente a la cultura característica y misteriosa de la región.
La tradición alfarera y de cerámica se debe a la necesidad de transportar y almacenar el agua en un ambiente tan seco. Hoy día la producción está enfocada a las piezas decorativas, como los típicos recipientes vidriados de Níjar, producidos mediante la técnica del “chinado”, mediante el cual se utilizan óxidos que se gotean o puntean sobre las piezas dando una ornamentación de color azul. Estos colores azulados y verdosos distinguen visualmente la cerámica del lugar.
Las jarapas, que son unos textiles rústicos de diversa composición y que pueden usarse para hacer alfombras, mantas, colchas, cortinas etc. Son característicos principalmente de Andalucía occidental. Siendo Níjar un núcleo destacado de producción artesanal. Las jarapas se realizan mediante retales sobrantes que se tejen en artesanales telares formando estos mantos de diferentes y vivos colores. Su origen se remonta a la época musulmana de esta región y hoy día perdura la tradición artesana de estos tejidos.
Y la artesanía del esparto o espartería que como sería de esperar hace uso de un elemento que antaño fue muy abundante en Almería. Al esparto se le daba multitud de utilidades desde la confección de cuerdas, cestos, suelas de zapatillas, etc. Hoy día ya no quedan talleres de esta artesanía, quedando restringida la manipulación del esparto a unos cuantos pastores y jubilados que continúan haciendo piezas.
Visitado el barrio, otros de los puntos de interes que podemos visitar en Nijar son el Monumento a los Artesanos, el Centro de Artes Escenicas, el Mirador del Cerrico Redondo de Nijar en cuya cima se encuentra la Cruz de los Caídos, y al que se accede a través de un camino peatonal de nueva construcción y en donde la parte de arriba cuenta con una plataforma horizontal que rodea a la cruz, donde se encuentra el mirador y una zona de descanso, el Mariposario o el Cactus Nijar.
El Mariposario de Níjar ofrece una experiencia mágica para los amantes de la naturaleza. Estarás sumergido en un mundo lleno de colores y poesía, rodeado de unas 200 mariposas exóticas volando a tu alrededor. Podrás presenciar de cerca el espectacular ciclo de vida de las mariposas, desde su etapa como huevo hasta su transformación en hermosos seres alados. Un precioso y florido jardín nijareño, con unas centenares de mariposas exóticas que viven y vuelan en libertad, os llevarán a sumergiros en el descubrimiento de estas pequeñas y vistosas criaturas.
El vivero y Jardín botánico Cactus Nijar esta especializado en plantas desérticas pero tambien cuenta con palmeras , olivos y plantas de todo tipo que tiene un diseño contemporáneo y que ha sido creado por Toni Brugger y su esposa Ingrid, durante los últimos 15 años. Realmente se trata de un paseo por sus muchos rincones, donde es maravilloso porque hay tantos lugares, tan distintos con tantos colores y especies, para disfrutar de la naturaleza en solo lugar que lo hacen unico. Ademas el jardín botánico Cactus Nijar se convierte en un lugar de encuentros culturales con conciertos y exposiciones. Un lugar donde los cactus conviven en armonía con la naturaleza, la cultura y escultura.
De todas las localidades que se pueden ver en Níjar, sin duda la más destacada es la que da nombre al municipio, incluida en la lista de los ‘Pueblos más bonitos de España’. No por sus valores monumentales, sino por su escenográfico urbanismo de casas blanqueadas, calles de piedra y fachadas engalanadas con flores.
El municipio de Níjar podría considerarse como un compendio perfecto del paisajismo en la provincia de Almería. Por un lado está su carácter serrano, puesto que se encuentra en las faldas del Paraje Natural Sierra Alamilla. Por otro, los campos de cultivo que, como en buena parte de esta provincia, están cubiertos por ese mar de plástico que son sus invernaderos, auténtica huerta de Europa.
GASTRONOMIA:
La gastronomía en Níjar es muy variada e incluye platos tan sabrosos como los caracoles en salsa, la carne con tomate o las migas. También son muy afamadas las gachas, elaboradas con harina de almorta, agua y sal. Entre los pescados, puedes elegir entre el salmonete, el rape, el calamar o el gambón rojo. Y de postre, tres sugerencias: leche frita, tubos de nata o bizcochos de cabello de ángel.
FIESTAS:
El ayuntamiento de este municipio toma parte de organización en las más de veinticinco fiestas y ferias que se celebran en casi todas las barriadas. El calendario comienza a finales de mayo con la barriada de Fernán Pérez y finaliza la primera semana de octubre en Huebro, por mayor número de población destacan las fiestas y ferias de: San Isidro (primera quincena de mayo), Campohermoso (primera semana de agosto), San José (segunda semana de agosto), Las Negras (tercera semana de agosto y Níjar (tercera semana de septiembre). Se suelen realizar en honor al patrón de cada barriada.
La celebración de San Sebastián, uno de sus patrones junto a San Isidro Labrador, está señalado en rojo en el almanaque de todos nijareños. El Patronazgo de San Sebastián en Níjar se remonta a 1488, según la documentación que obra en poder de la Parroquia de la Anunciación.
San Sebastián es el patrón de Níjar desde las campañas al frente de Don Juan de Austria para el sometimiento de los sublevados en el siglo XVI. Don Juan de Austria era muy devoto de este santo y y por esta razón, los pueblos por los que pasaban sus tropas, eran puestos bajo su advocación.
Plano turistico de Nijar: https://www.nijar.es/wp-content/uploads/2022/10/Nijar.pdf



































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