MIRAVETE DE LA SIERRA
Miravete de la Sierra es una localidad de la provincia de Teruel dentro de la comunidad autónoma de Aragón. Se encuentra ubicada en la comarca del Maestrazgo y cuenta con una poblacion de poco mas de 30 habitantes. Esta villa de la provincia de Teruel está situada al pie de la sierra de Lastra en el Sistema Iberico, en el curso alto del río Guadalope. La población se encuentra en las inmediaciones de la sierra de Gúdar, escoltada por el monte de San Cristóbal y la ermita que lleva su mismo nombre y al cobijo de la depresión del Guadalope que baña su margen contraria. Sus tierras fueron reconquistadas por Alfonso I el Batallador, y más tarde adjudicadas al rey Jaime I de Aragón, quien las aprovechó para su solaz y caza del jabalí.
Su casco urbano, declarado Conjunto Histórico Artístico, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura medieval de la provincia de Teruel, donde destaca la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, una construcción de estilo gótico renacentista del siglo XVI.
Por otra parte, Miravete forma parte del Parque Cultural del Maestrazgo, un vasto territorio con un rico patrimonio natural y cultural, donde se combinan una impresionante geología y yacimientos arqueológicos con valiosos ejemplos del gótico levantino, la arquitectura renacentista y el barroco. Varios senderos señalizados atraviesan el municipio y te ofrecen la posibilidad de disfrutar del hermoso entorno natural del Maestrazgo.
Tanto el nombre de la población, que aparece como Miravet o Miraveto en la documentación de los siglos XIII y XIV, como los hallazgos arqueológicos más antiguos realizados en ella, indican su origen musulmán. Tras su reconquista, realizada probablemente por Miguel de Santa Cruz, Miravete va a pertenecer a distintos propietarios.
El rey Alfonso II de Aragón en 1175 transfiere Miravete y sus términos a la Orden Militar de Montegaudio, que en 1188 se integra en la Orden del Hospital del Santo Redentor de Teruel. En 1196 el mismo rey ordena que los bienes de esa Orden pasen a la del Temple, que regirá los destinos de Miravete por poco tiempo, ya que al menos desde 1217 doña Sancha, hija de Miguel de Santa Cruz, y su esposo Guillermo de Mendoza aparecen como señores seculares de la villa. Posteriormente, en agosto de 1220 los señores de Miravete empeñaron temporalmente la villa y su castillo a los comendadores de la Orden del Hospital de San Juan, en Aliaga y Añón, por 400 maravedíes alfonsíes de oro.
En el año 1273 Guillerma Ximénez, señora del lugar, vendió sus derechos sobre Miravete a Pedro Garcés, obispo de Zaragoza, por 1.350 maravedíes de oro. Desde ese momento Miravete dejará de pertenecer a un señor secular y pasará a ser villa de señorío del arzobispo de Zaragoza. Este, desde 1279, impone al concejo una pecha que debía satisfacer anualmente. A cambio, sus habitantes disfrutaban de diversos privilegios y franquicias en cuanto al pasto de sus ganados por tierras de Aliaga y en el reino de Valencia. Esta situación permaneció inalterable hasta la liquidación del régimen señorial en el siglo XIX.
Los edificios más significativos se encuentran en la parte baja de la población, en torno a dos espacios singulares. Uno de ellos es la Plaza de la Iglesia, cuya estructura cerrada y porticada recuerda a un claustro. Está delimitada por las Casas Consistoriales del siglo XVI, con una lonja en forma de L; y por la iglesia gótico-renacentista de la Virgen de las Nieves, de 1574.
En contraste con el anterior espacio, la Plaza Mayor es irregular y abierta al río Guadalope. En ella se encuentra la lonja, el horno, el puente del siglo XVI, una de las estampas más fotografiadas de la localidad, y la Casa Rectoral, hoy convertida en alojamiento. El pueblo tiene otros rincones y monumentos de interés, como la magnífica cruz de término del siglo XV, única conservada en toda la comarca. También están la ermita barroca de San Cristóbal, de 1779, el Molino harinero, rehabilitado como Centro de Interpretación del ciclo del Pan, y diversas casas de la Calle Baja y del barrio San Cristóbal.
Municipio situado en el curso alto del río Guadalope, a escasos 10
km. de su nacimiento, y a una altitud de 1218 m.
El encanto de la localidad queda reflejado en el hecho de contar
con tres declaraciones de Bien de Interés Cultural: en 1983 se inició la
declaración de Conjunto Histórico Artístico para la Plaza Mayor y la
Plaza de la Iglesia, encontrándose actualmente incoado su entorno; en
2001 se dio esa cate monumento, a la iglesia de Ntra. Sra.
de las Nieves; en 2003 se declaró como zona paleontológica a las icnitas
de Miravete (huellas fósiles de dinosaurio). El pueblo de Miravete de la Sierra, en la comarca del Maestrazgo, es un enclave encantado, que se ha
conservado espléndidamente gracias a la relativa dificultad de acceso. El conjunto de su arquitectura se inserta
coherentemente en el ambiente natural caracterizado por el contraste entre picos rocosos y el valle del río Guadalope.
El conjunto urbano se estructura en tres áreas: El núcleo central
y más antiguo tuvo como punto de origen el escarpe rocoso en el que
se localizan los restos del castillo, en torno al cual fue creciendo el
municipio; está formado por el cabezo y las calles proximas a la iglesia y antiguamente el área quedaba cerrada por los portales de
la Iglesia y del Gastón. En la margen izquierda del río se sitúa el
barrio de las Regaderas, mientras que en la derecha está el barrio
de el Arrabal.
Poco queda en pie del antiguo Castillo, de origen musulmán
que dominaba la villa. Por la documentación del archivo municipal se
sabe que sufrió una importante reparación a mediados
del siglo XV y aún debía encontrarse en buen estado en
el siglo XVII ya que el arzobispo de Zaragoza tomaba
posesión de sus dependencias al acceder al cargo.
Al pie del cabezo se encuentran dos plazas, comunicadas en la actualidad, en
cuyo entorno y fundamentalmente a lo largo del siglo
XVI se construyeron los
edificios públicos más importantes del conjunto monumental de la villa. De las
dos plazas la denominada
de la Iglesia está delimitada
por la parroquia de Ntra. Sra.
de las Nieves, con su torre
a los pies y por el actual
ayuntamiento; tiene un
pórtico en forma de L y en
el pasado acogía el área cementerial. La otra plaza, denominada Mayor,
comunicada con la anterior a través de un escalera, reúne los edificios
del antiguo hospital, el horno comunal, la Casa rectoral, el puente y el
trinquete o antiguo ayuntamiento. El conjunto constituye una de las
mejores estructuras urbanas de toda la provincia de Teruel. La Cárcel o tambien denominada Cárcel nueva o del común, se situa en dicha zona al igual que la Casa de los Maestre, fue edificada a comienzos
del siglo XVII. En ella puede apreciarse la portada dovelada de medio punto y
conserva el calabozo en piedra sillar.
Construida en 1574, la Iglesia la Virgen de las Nieves es una construcción de estilo gótico-renacentista con sillería y mampostería como principales elementos constructivos. Consta de una única nave de tres tramos cubierta por bóvedas de crucería estrellada y capillas entre contrafuertes. La torre, situada a los pies, consta de un primer cuerpo de planta cuadrada de gran altura y pequeñas troneras de ventilación. Sobre él se erige el cuerpo de campanas, de forma octogonal, con un vano de medio punto en cada cara y capitel cónico. En lo que se refiere a la portada, uno de los elementos más destacables del conjunto, se localiza bajo la torre, en un pasadizo que se prolonga en la lonja de la plaza hacia el exterior, formando un recodo que aporta singularidad a este espacio. Del interior destaca su decoración, con toda la iglesia está revestida de estucos y pinturas de comienzos del siglo XIX.
El ayuntamiento y la iglesia parroquial conforman un conjunto urbano en forma de «U» típico de muchas localidades del Maestrazgo turolense. En el caso de Miravete de la Sierra a este espacio hay que sumar un paso abovedado que comunica con la calle, a portando al conjunto mayor singularidad si cabe.
En lo que respecta al edificio del ayuntamiento, este se compone de dos partes dispuestas en ángulo recto. La fachada, de dos alturas y aspecto sencillo, cuenta con una portada de medio punto en la primera de sus plantas y una ventana con peana y cornisa de teja en la segunda. La fachada del pórtico presenta dos alas: la situada al oeste con tres arcos rebajados sobre columnas cilíndricas y grandes capiteles decorados, y la orientada al norte, con otros dos arcos abiertos, uno de ellos cortado por la torre de la iglesia. El edificio está coronado por un alero de canes en forma de pecho de paloma.
Nos adentramos por la calle Regaderas en el barrio del mismo nombre o tambien conocido como de San Cristobal, el cual esta coronado en un pequeño cerro por el edificio de la ermita de San Cristobal. Recibe al visitante la Casa Cavero, que data de los siglos XVII y XVIII, un ejemplo de la arquitectura tradicional de la zona, una típica casa de pueblo aragonesa, a menudo con piedra y madera, que forma parte del encanto rural de este pueblo turolense. La calle que atraviesa el barrio abandona la población en dirección a la ermita de San Cristóbal, situada a unos diez minutos andando. Está fechada en el año 1779 y está compuesta por una nave bajo bóveda de medio cañón con lunetos. La cubierta del presbiterio está decorada con pinturas murales de carácter popular, con motivos arquitectónicos y vegetales. La portada, protegida con bóveda de crucería, como las de la iglesia, parece resto de una obra anterior. Volviendo al principio del barrio, parte una senda junto al linde de un campo que conduce al antiguo molino.
Volvemos de nuevo hacia la Plaza Mayor ya en el barrio principal, con una fuente en su centro y el antiguo ayuntamiento construido en piedra sillar perfectamente escuadrada para
sus exteriores y se fecha en la segunda mitad del siglo XVI en cuya parte baja hay una lonja de dos arcos de medio punto, sobre la que se ubica el antiguo salón de sesiones, el antiguo Horno comunal construido en el siglo XVI que presenta una planta
rectangular y cubierta que reposa sobre dos grandes arcos de medio punto:
el acceso se realiza mediante un arco también de medio punto, dovelado y que se mantuvo en activo hasta la década de los años 70, y la Casa Rectoral o Casa del Cura. Edificio del siglo XVI, de tres pisos,
adosada al muro sur de la iglesia; obra de mamposteria blanqueada, con
portada de sillería en forma de arco de medio punto dovelado. Actualmente
se dedica a la actividad hotelera.
Junto a la plaza se encuentra sobre el cauce del rio Guadalope el Puente Medieval compuesto por un único arco rebajado, de limpio trazado, presiona por su fuerza plástica. Es de cantería y cuidada disposición cuyo tablero, a doble vertiente, está finamente empedrado con cantos rodados y flanqueado por pretiles de cantería. Probablemente su construcción se realizó en el siglo XVI y se ha convertido en uno de los símbolos de la población, ya que debido a su situación y belleza configura uno de los espacios más pintorescos del pueblo. Una vez cruzado su suelo enguijarrado nos adentra en el barrio del Arrabal.
Un arrabal suele ser un barrio antiguo o extramuros, lo que indica que esta zona tiene una historia definida dentro del pueblo. El Arrabal de Miravete de la Sierra conserva todo el encanto de este pueblo medieval de calles empedradas y edificios de arquitectura serrana. El barrio esta presidido por un Cruz de Termino esculpida en la primera mitad del siglo XV que presenta dos escenas: en una de sus caras se presenta la Virgen flanqueada por dos angeles y la otra la Crucifixión con Cristo coronado, dos ángeles, San Juan y La Virgen a los pies. La decoración se completa con una banda de ángeles y los apóstoles.
En el variado patrimonio natural de Miravete vamos a encontrar desde huellas de dinosaurios hasta árboles monumentales, pasando por paisajes de montaña a bosques de ribera.
Yacimientos paleontológicos
El patrimonio paleontológico está representado en Miravete por dos yacimientos de icnitas. Ambos están catalogados como Bien de Interés Cultural. En uno de los afloramientos se conserva el recorrido de saurópodos cuadrúpedos, formado por 67 huellas ovaladas. En el otro yacimiento se reconocen huellas de dinosaurios herbívoros junto a las de carnívoros. Ambos yacimientos pertenecen un período de tránsito entre el Jurásico y el Cretácico.
Arboles monumentales
En cuanto a árboles monumentales o singulares, en Miravete de la Sierra encontramos unos magníficos ejemplos de chopo cabecero. Se encuentran junto a la carretera que va de Miravete de la Sierra a Villarroya de los Pinares. Al chopo cabecero le talaban todas sus ramas a una altura a la que no llegaba el ganado (para permitir de nuevo su crecimiento), con el fin de obtener vigas para la construcción. Se llevaban talas regulares cada 15 años aproximadamente, así la base del troncho iba creciendo y engrosándose, mientras que las ramas superiores presentan menor grosor. Debido a la rápida regeneración del chopo y a los trabajos de poda a lo largo de los años, permiten al chopo vivir muchos más años que los chopos que no son tratados así. En Miravete destacan por su número y buen estado de conservación. Es llamativa la dimensión de sus troncos, algunos ejemplares presentan un perímetro del tronco de 5 metros, medidos a 1,30 metros del suelo.
Miravete de la Sierra es un lugar ideal para disfrutar del turismo rural en estado puro, entre naturaleza y arquitectura tradicional. Pasear por sus calles o sentarse a escuchar el silencio es parte de la experiencia que ofrece este pequeño enclave, donde el tiempo parece detenerse.
Miravete es el pueblo "donde nunca pasa nada", y es que es entrar allí, visitar su iglesia, patear sus calles, subir hasta la roca y pasear por las orillas del río y te aseguro que tu cuerpo entra en modo zen y te olvidas de todos los problemas que has dejado detrás.
El pueblo fue objeto de un spot publicitario donde son los habitantes de esta localidad los protagonistas del sitio. Y son protagonistas conceptualmente, pero también con su voz, con su imagen, con sus costumbres y con su día a día para promocionar su pueblo y los pueblos de la España vaciada y que sirvan para darlos a conocer y que no desaparezcan, pero igual que muchos otros pueblos perdidos en la geografía española, bien merece la pena tomarse un tiempo para conocerlos, aunque sea virtualmente.
El nombre del pueblo trascendió en 2008 gracias a una estrategia ideada por el publicista argentino Pablo Alzugaray, quien ideó una campaña bajo el lema “Aquí nunca pasa nada”. “El tiempo no pasa ni adelantando la hora”, decía en un spot el vecino Pascual, en alusión a la calma que define al lugar. La acción ganó premios internacionales y convirtió al pueblo en atractivo turístico, pese a que antes era casi desconocido. Miravete, que alguna vez fue promocionado como “donde nunca pasa nada”, se consolidó como un sitio donde siempre hay algo por descubrir.
La gastronomía de Miravete se centra en la tradición rural y el ciclo del pan, con un elemento clave siendo su Molino harinero y Centro de Interpretación, que muestra la importancia del grano, la molienda y la elaboración del pan, reflejando una cocina sencilla pero fundamental, basada en productos locales como el trigo y sus derivados, típica de la comarca del Maestrazgo.
Los derivados de la matacía del cerdo, ya sean en forma de jamón, conserva o embutidos, el Ternasco de Aragón o la repostería artesanal forman parte fundamental del recetario popular de esta localidad.
FIESTAS:
Fiestas Patronales
Celebradas el fin de semana más próximo al 15 de agosto, entre los actos más destacados cabe resaltar la celebración de actos religiosos como la procesión al peirón y ermita de San Cristóbal o el rezo del rosario de la aurora, además de concursos y espectáculos de animación, comidas populares o las tradicionales verbenas.
Romería de San Miguel
Originariamente se acudía a la Virgen del Campo de Camarillas. Esta tradición desapareció con el fenomeno de la despoblación (60 o 70). En el año 1990 se restauró la tradición cambiando el lugar de peregrinación a la Ermita de San Cristobal de la localidad. Hace unos años ( 2006 -2007) se retomó la tradición de peregrinar a Ermita de la Virgen del Campo de Camarillas manteniéndose en la actualidad.
Folleto Turistico: http://www.miravetedelasierra.es/wp-content/uploads/sites/81/2016/01/Folleto-Miravete.pdf




































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